Luego del tibio sabor de boca que nos dejó la entrega de 2022, esta secuela directa recupera la magia de los controles por movimiento con una selección de doce competencias brutales, muy divertidas y variadas que nos devuelven a la mítica Isla Wuhu. Vamos a desmenuzar qué tal se siente cada disciplina en el cooperativo local y frente a la pantalla de nuestra consola.
La isla de la diversión
El mapa donde se desarrollan las disciplinas es enorme, colorido y súper cálido. El estilo visual mantiene esa estética alegre tan característica de la serie, con avatares super deformed llenos de carisma. Recorrerla y competir es un placer visual constante, enfocado al 100% en la diversión directa y el multijugador desenfadado.
Puntería, precisión y handicap infinitos Tengo que reconocer que me hice fan absoluto del bowling, el golf y el tiro al arco. En el bowling, el juego refleja de manera fantástica lo que es jugar a los bolos de verdad. La respuesta física es tremenda y podemos darle comba al bolo dependiendo de cómo giremos la muñeca al terminar de arrojarlo. Sumar la pantalla partida al mismo tiempo —en lugar de jugar por turnos— es un acierto total para el plano competitivo: la diversión se multiplica al ver en vivo y en directo cómo falla tu oponente en la pista de al lado.
El golf ya es otra historia. Requiere mucho más tiempo, dedicación y práctica diaria en todo sentido. Hay que estudiar qué tipo de palo usar, cómo pegarle a la bola, estar atentos al viento y calcular la fuerza exacta del golpe. Es sumamente desafiante, pero el resultado cuando embocás es súper gratificante. La cantidad de hoyos disponibles es abrumadora; una sola partida de 18 hoyos puede durar una hora entera, ni hablar si estás jugando de a varios en el living de tu casa.
Por su parte, el tiro con arco me encantó por la posibilidad de competir incorporando variantes, como disparar solo a zonas específicas del tablero. Es muy desafiante por las físicas del viento y la distancia, obligándote a predecir la caída de la flecha. Además, la mímica de usar ambos Joy-Con simulando el arco real está perfectamente lograda.
Raquetas y guantes a medio gas En el plano negativo, el boxeo me resultó un tanto agotador. No estoy en mi mejor forma física, es verdad, pero sentí que al Joy-Con le costaba registrar ciertos movimientos rápidos. Perdí varias partidas simplemente porque el golpe que quería ejecutar no salía en pantalla. Una lástima porque soy fanático del boxeo y creo que a este sistema le falta un puntito de pulido.
Con el tenis me pasó algo similar. Los raquetazos no salían todo lo precisos que pretendía y la pelota terminaba yéndose afuera constantemente, incluso apuntando bien al centro. Además, en este caso en particular, me hizo falta poder mover libremente a los personajes. Al jugarlo, es inevitable recordar joyas como Virtua Tennis o Top Spin y te entran unas ganas locas de correr hacia esas pelotas imposibles.
Por suerte, el tenis de mesa compensa las falencias de su hermano mayor. Es sumamente preciso, rapidísimo y se convirtió en el juego que más disfrutamos con amigos en partidas competitivas a 11 tantos. Un reemplazo ideal del tenis.
El voley y la lucha de pulgares, por el contrario, pasaron sin pena ni gloria. El voley no logró atraparme en absoluto —quizás porque el deporte en sí no es de mi agrado— y no sentí interés en volver a tocarlo. La lucha de pulgares, aunque es de los minijuegos que mejor aprovecha la tecnología interna del Joy-Con, es tan simple en su ejecución y poco atractiva a nivel jugable que tras la primera partida quedó en el olvido.
El básquet se quedó a mitad de camino. El concurso de triples es apasionante y la representación del movimiento al agarrar el balón y soltarlo en el aire calca muy bien la realidad. Sin embargo, los partidos normales se sienten un tanto torpes. El gran error de diseño aquí es que no permite jugar de a dos en modo local usando dos Joy-Con individuales; tuvimos que alternar por turnos porque el juego te exige obligatoriamente un par completo por jugador, algo innecesario considerando que con el control con el que lanzás debería bastar. Dominando el mar, la tierra y el aire
La moto acuática es, sin dudas, la mejor de las disciplinas de mundo abierto. Es un verdadero placer surcar el océano azul mientras explorás cavernas, hacés saltos imposibles y buscás cámaras de fotos o salvavidas ocultos. La respuesta del control es fantástica, aunque la mímica del manubrio te deja con ganas de tener un accesorio de volante plástico donde apoyar las manos de forma más cómoda.
Respecto a las demas disciplinas el skate y la avioneta son grandes adiciones orientadas a la exploración libre de la isla Wuhu. El skate destaca por el gran uso de los sensores del Joy-Con para detectar los giros y saltos sobre la tabla. Por otro lado, pilotear la avioneta a hélice ofrece una perspectiva espectacular del mapa, ideal para relajarse buscando coleccionables en el aire, aunque los objetivos de ambos modos recreativos son un tanto sencillos y pueden quedarse cortos a largo plazo si jugás en solitario.
Por último, el sistema de extras desbloqueables cumple, pero se siente un poco acotado en cuanto a la variedad estética y peinados para los avatares. La ropa peca de ser muy similar entre sí, cambiando apenas el color, y se extrañan prendas básicas más cotidianas como una simple remera, jeans o mallas. Además, los conjuntos temáticos de Halloween que se pueden conseguir son, para ser honestos, bastante extraños. Conclusiones
Nintendo Switch Sports Resort es una gran mejora respecto a la propuesta original. Un título arcade divertidísimo, ideal para las juntadas familiares o las noches de juego con amigos en el sillón. Con disciplinas que rozan la perfección como el bowling, el golf o el tenis de mesa, y un mapa lleno de vida por explorar, es una adquisición super recomendada si lo tuyo son las experiencias competitivas por movimiento.
Lo mejor
· El sistema de físicas y respuesta del bowling, el tiro al arco y el tenis de mesa.
· La enorme cantidad de hoyos en el golf
. El cooperativo a pantalla partida en algunas competencias.
· Explorar la Isla Wuhu a bordo de la moto acuática, el skate o la avioneta.
Lo peor
· Inconsistencias de precisión en los controles del tenis y el boxeo.
· No poder usar Joy-Cons individuales en el modo multijugador local de básquet.
· Opciones de personalización estética de personajes un tanto limitadas.
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