Tengo 22 años, soy estudiante de periodismo deportivo y juego videojuegos desde que tengo memoria. Si tuviera que elegir mis tres sagas favoritas, diría: Silent Hill, The Legend of Zelda y Final Fantasy. Soy un amante de los JRPGs y los Survival Horror. Leer más »
Email: gfcr_periodista@outlook.comEn una industria donde los conflictos bélicos suelen abordarse desde la acción desenfrenada, llega The Caribou Trail para ofrecer una perspectiva completamente diferente. Esta experiencia narrativa, si bien es corta, tiene la duración perfecta y sabe generar una paleta de emociones tan profunda en el jugador que es capaz de sacarte más de un lagrimón. Se trata de una propuesta maravillosa por donde se la mire, que apuesta por la melancolía y la reflexión para adentrarte de lleno en la gran guerra.
Es importantísimo hacer hincapié en la relación de este trío inseparable. Los diálogos están tan bien trabajados que uno llega a encariñarse muchísimo con los personajes, a tal punto de emocionarse o entristecerse hasta las lágrimas frente a los distintos desenlaces.
El relato progresa y las semanas pasan a través de distintas misiones. En la primera tarea, te envían a buscar a un piloto. Al hallarlo, descubrís que está muerto; entre sus pertenencias encontrás un chocolate y su identificación. Posteriormente, al seguir con la rutina de reconocimiento te encontrás con un regimiento entero abatido. A raíz de esto, el protagonista sufre un cuadro de shellshock y un ataque de pánico, una forma brillante e indudable de plasmar la cruda realidad del conflicto.
Al despertar a la mañana siguiente y, antes de salir a cumplir con nuestro deber, el juego nos permite recorrer todo el campamento a libre albedrío y realizar diversas actividades que van desde hablar con otros soldados para conocer sobre sus familias y pasatiempos, hasta ir al cementerio a presentar respetos por los compañeros caídos, lo que refuerza el vínculo emocional con el entorno.
A esta inmersión se le suma una faceta que, bajo mi perspectiva, funciona casi como un "documental interactivo", dándonos la posibilidad de interactuar con todo tipo de elementos a lo largo y a lo ancho del campamento que nos da un contexto histórico detallado a raíz de cuadros de diálogo y notas. Sin embargo, lo que más llama la atención es el peso de apretar el gatillo: en toda la campaña, solo tenés la oportunidad de disparar tu arma una sola vez contra un enemigo (más allá de las prácticas en el campo de tiro), y aun así, con esta limitación, la obra logra meterte de lleno en la Primera Guerra Mundial.
Por otro lado, pese a tener un diseño de personajes con tintes "caricaturescos", éstos presentan un nivel de detalle inobjetable en sus expresiones faciales y en su lenguaje corporal, lo que potencia muchísimo el impacto narrativo de la aventura. A su vez, el diseño sonoro está perfectamente pulido y el trabajo de los actores de voz es fundamental para sostener esa narración y la carga emotiva que caracteriza al relato.
Como única "pega", puedo contarles que el juego llega con voces y textos en inglés y francés, sin traducción al español. De todas formas, si no se sienten cómodos con estos idiomas y aun así quieren disfrutar de la aventura, recomiendo utilizar Mort, un programa que traduce el texto en tiempo real y que a mí, en lo personal, me permitió disfrutar la aventura de principio a fin sin inconvenientes.
Editado junto a Indie Asylum, es un juego narrativo en primera persona que sitúa la narrativa emocional en el contexto de una faceta fascinante, pero menos conocida, de la Gran Guerra. Los jugadores experimentan la alternancia entre la vida tranquila y personal en las trincheras y los horrores de la guerra durante misiones de alto riesgo. A través de una narrativa íntima y la exploración del entorno, el juego se centra en la supervivencia, el compañerismo y el impacto psicológico de la guerra, ofreciendo una perspectiva profundamente humana de la vida en el frente. Quizás también haya algo sobre algún fantasma.
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